lunes, 24 de noviembre de 2014

PINK FLOYD: CUANDO LOS HÉROES REGRESAN PARA DECIR ADIÓS




Desde que se anunció la edición de "The Endless River", un album con material inédito de uno de los grupos fundamentales de la era rock, mi nivel de ansiedad -como el de muchos seguidores de la banda- se disparó a niveles pavlovianos. El pasado dia 10, al publicarse el disco, al fin pude medir mis deseos con la realidad. ¿Ha merecido la pena la espera? Después de dos semanas de atentas audiciones, contesto a ello, aunque no con brevedad.



Una espera, por cierto, bien larga, pues han transcurrido 20 años desde "The division bell", un album agridulce, tal vez sobreproducido, pero en el que todavía latía ese "algo" que hace que cada escucha de Pink Floyd constituya un viaje sonoro impredecible, siempre pleno de sensaciones. Según se iban difundiendo por la Red datos novedosos acerca de lo que se avecinaba, las expectativas iban atemperandose: se trataría de un disco isntrumental, hecho de descartes de lo que se grabó en 1993-1994 durante las sesiones de su último album, y el protagonismo correría a cargo de los teclados del desaparecido Richard Wright, un músico discreto demasiado ensombrecido por el talento de un Roger Waters (bajista y letrista) con las ideas siempre en ebullición -y que durante su última etapa en el grupo consideró este un mero vehículo para su expresión personal-, y del guitarrista David Gilmour, sin duda el más reconocido instumentista del cuarteto (colaborador ocasional, como músico de sesión, de gente como Paul McCartney, Bob Dylan, Alan Parsons, Paul Young, The Orb. etc.)

Richard Wright (1943 - 2008), teclista de la banda Pink Floyd.

Hubo una etapa del grupo, la situada entre 1968 y 1979, en que los egos de Waters y Gilmour pudieron equilibrarse, con el resultado de que el grueso de la producción de Pink Floyd en aquellos años construyó la leyenda que hoy todos recordamos: la superación de la dolorosa marcha del líder inicial, un visonario Syd Barret al que el ácido malogró sumiéndole en una paranoia crónica, los lisérgicos e impredecibles experimentos sonoros que arrastraban al oyente a un espacio interior desestructurado de una dolorosa belleza -experimentos que incluyeron la grabación de un album con orquesta clásica en 1970 (el deslumbrante "Atom Heart Mother") o colaboraciones en ballets y bandas sonoras-, el increíble éxito de su "Dark side of the Moon" (1972)-que permaneció nada menos que 736 semanas en la lista Billboard de los más vendidos, siendo el segundo disco de mayores ventas de la historia- que los catapultó a la condición de superbanda y a llenar estadios, y la progresiva sofisticación de su sonido, respecto al que siempre mantuvieron la más alta exigencia: huyeron siempre del "play back" que era casi norma en los 70, no perdiendo jamás un ápice de su autenticidad.

El grupo, ante la imagen de su album mas exitoso:
"The dark side of the moon"
Tras la apoteosis que supuso "The dark side of the moon" -una lúcida reflexión sobre la fina linea divisoria entre la "normalidad" y la locura- las grabaciones del grupo se espaciaron cada vez más, proceso en el que, no obstante, editarían los otros tres albumes sobre los que los aficionados nunca dejarán de discutir cuál podría rivalizar con aquél como obra maestra del grupo: "Wish you were here" (1975), un amargo balance de las servidumbres a las que les obligaba su condición de superestrellas; "Animals" (1977), basado en la "Granja animal" de George Orwell y donde mostraban que podían ser más ácidos que ninguna banda del entonces pujante movimiento "punk" y el doble "The Wall", auténtico exorcismo musical de un cada vez más neurótico Waters y donde la educación, la pareja, el belicismo, la sobremedicación, y muchas otras constantes sociales son puestas en solfa.

La irrepetible tetralogía que forman los cuatro albumes se enmarcaba, como puede deducirse, en lo que se dio en llamar "album conceptual", un experimento por el cual todas las canciones formaban una secuencia lineal en torno a una idea, o, como "The Wall", a una historia.

Tras "The Wall" el grupo como tal se rompe, constituyendo las tensiones entre Waters y el resto del grupo tema para otra entrada. Lo singular es que el disco como tal es un éxito rotundo, aunque no tanto la gira que lo presenta (y tras la que Waters llegó a expulsar a Rick Wright, erigiéndose en una especie de voluntad única de la banda). Para la mayoría del público el album quedará asociado no tanto a unos conciertos escasos en número, sino al sorprendente y casi experimental film de Alan Parker que en 1982 pondrá en imágenes la torturada introspección realizada por el bajista.

David Gilmour (guitarra) y Nick Mason (batería) a dia de hoy
Tras un disco mal promocionado y peor recibido -"The final cut" (1983)-, y que era más un disco en solitario de Waters que una obra grupal, sobreviene el silencio. Los miembros del grupo se entregan a sus carreras en solitario hasta que Gilmour reúne a Wright y al batería Nick Mason y, ahora como trío, resucitan en 1987 la marca "Pink Floyd" con la oposición de un litigante Waters, y un disco -"A momentary lapse of reason"- y una gira apabullantes.

La tercera encarnación de Pink Floyd es la responsable tanto de "The division bell" (1994) como de este "Endless River" al que por fin llegamos. Un disco de sonido impecable, extraordinariamente limpio -producción del ex-Roxy Music Phil Manzanera- al que la crítica y los fans más exigentes no han dejado de sacar "peros", algunos de los cuales son matizables.

En primer lugar está el carácter de rompecabezas de la música. El productor hubo de enfrentarse a cintas y cintas que contenían 20 horas de música que había que seleccionar, pulir, hilvanar y, oscasionalmente, regrabar. Justo es decir que su labor al respecto resulta sobresaliente. El resultado final es absolutamente inobjetable. Un dato que ayudará a entender esta unidad final es el hecho que ya durante la grabación de "The Divison bell" el grupo proyectó la edición de una larga pieza de música instrumental que se editaría bajo el título de "The big sliff". No es aventurado afirmar que, con dos décadas de retraso, "The endless river" es la materialización de ese proyecto.



Luego tenemos el aspecto musical, algo respecto a lo cual solo podíamos esperar excelsitud. ¿La hay en el disco? Hay que afirmar que por momentos sí, lo cual no es poco. Nos encontramos con un disco claramente "ambient", un acompañamiento sonoro a modo de los "soundscapes" facturados por Fripp y Eno en los ochenta y que, si escucháramos de música de fondo en cualquier entorno relajado, nos llevaría sin duda a aplicarnos a su atenta escucha, preguntando "¿qué es lo que está sonando?". Además, el album "The division bell", durante cuyas sesiones de grabación se registró este album, comenzaba precisamente con un instrumental, "Marooned", que muchos consideramos que es justamente lo más brillante del disco (así lo reconoció el  único "Grammy" que ha obtenido el grupo, otorgado en 1995 en la categoría de "Mejor interpretación rock instrumental"), y que de alguna manera anticipa el sonido en el que nos sumerge "The endless river".

¿Hace honor este album "new age" a la trayectoria del grupo? Nuevamente, la respuesta no puede ser rotundamente afirmativa, sino que requiere matices. Hay momentos absolutamente "floydianos", como esa entrada de una guitarra cristalina en "What´s we do" que recuerda inequívocamente al "Shine on you crazy diamond" de "Wish you were here"; sonoridades de "The wall" en "Sum" y otras demostraciones de que "el que tuvo, retuvo", sin caer en la tentación de la autocita más que en el obsesivo ritmo de batería de "Skins", sospechosamente parecido al del intermedio de "A saucerful of secrets" (1968). Otros momentos del album se decantan por un elegante clasicismo, como en  el jazzistico "On noodle street", el solemne órgano eclesiástico de "Autumn 68" o el orquestal "Allons Y". Todo ello le hace parecer más un disco en solitario de Richard Wright que una obra mayor del grupo, aunque, claro, el nombre "Pink Floyd" garantiza unas ventas millonarias que ningún integrante ha igualado en solitario.



En definitiva, esto es lo que hay, y no es ninguna bagatela, sino un disco sólido, perfectamente disfrutable y que tal vez constituya lo último que podamos escuchar de unos gigantes cuyo tiempo pasó. En espera de que la discográfica EMI empiece a desempolvar sus archivos, sorprendiéndonos con alguna rareza inédita -en algún cajón debe estar la canción "Peace be with you" con la que en su momento Gilmour, Wright y Mason quisieron apaciguar al iracundo Waters- o con grabaciones de sus conciertos, el legado del grupo se cierra aquí. Todos hubiéramos querido un broche de oro aún más brillante, pero como ocurre con "El Padrino 3" de Coppola -mi favorita de la trilogía- competir contra precedentes que el consenso unánime ha proclamado como clásicos es tarea imposible.

Cierro esta reseña con el video del único tema cantado del album, una composición nueva titulada "Louder than words", y que, dada la inseguridad de Gilmour con los textos -que nos ha privado de más canciones en este disco- tiene letra de su mujer, Polly Samson.

(posesodegerasa)

LOS MITOS DEL SISTEMA ALIMENTARIO



Nos dicen que el sistema agrícola y alimentario es el mejor de los posibles. Un modelo altamente productivo que permite dar de comer a todo el mundo, muy eficiente, que ofrece una gran variedad de alimentos, que facilita el trabajo a los agricultores y lo mejor… que nunca antes habíamos comido de una manera tan segura. ¿En serio?

Sin embargo, cuando analizamos en detalle, y con números en la mano, cada una de estas afirmaciones vemos que son falsas. Quienes las dicen piensan que por repetirlas una y otra vez nos las vamos a tragar. La verdad es que el actual modelo de producción, distribución y consumo de alimentos se sustenta en una serie de mitos que son mentira.

Acabar con el hambre

Uno de los ‘mantras’ más repetidos es que la agricultura industrial e intensiva, con su alta productividad, puede acabar con el hambre. De hecho, en la actualidad, según datos del que fue relator especial de las Naciones Unidas por el derecho a la alimentación Jean Ziegler, en el mundo hay comida para 12.000 millones de personas, y en el planeta somos 7.000 millones. No debería haber nadie sin comer.La realidad, en cambio, es bien distinta: uno de cada ocho habitantes en el mundo, casi mil millones, pasan hambre. Comida hay, y mucha, pero no acaba en nuestros estómagos… solo en los de aquellos que se lo pueden permitir.

Más comida no significa poder comer. ¿Por qué? Los alimentos en el sistema agroalimentario se han convertido en una mercancía. La cadena que une el campo con la mesa está en manos de unas pocas empresas del agronegocio y los supermercados que han convertido el derecho a la alimentación en un privilegio. En consecuencia, o tienes dinero para pagar el precio cada día más caro de los comestibles o acceso a aquello que da de comer (tierra, agua, semillas) o no comes. No tenemos un problema de falta de producción o superpoblación, sino de democracia, de acceso a los alimentos.

Y cuando nos hablan de eficiencia… ¿qué eficiencia? La de un sistema que desperdicia anualmente, según datos de la FAO, un tercio de la comida que produce para consumo humano: un total de 1.300 millones de toneladas. ¿Alimentos para comer o tirar? He aquí la cuestión. La agroindustria es al negocio del hambre, lo que la banca es al negocio de la pobreza.

Libertad y variedad 

Nos insisten en que somos “libres” para elegir entre una gran “variedad” de productos. Caprabo así nos da la bienvenida, como “librecomprador”. En cambio, bajo la ilusión de lo diverso se esconde la más estricta uniformidad.

En el campo, le brindan al agricultor todo tipo de semillas híbridas y transgénicas. En el supermercado, nos venden un sinfín de comestibles. Pero nunca como ahora nos habían alimentado tan pocos cultivos. En tan solo un siglo, hemos perdido el 75% de la diversidad agrícola y alimentaria, según cifras de la FAO.

Alimentos que hasta hace unas décadas eran anecdóticos, como la soja, actualmente se han vuelto omnipresentes. En los lineales de la gran distribución encontramos siempre las mismas marcas. ¿Libertad? ¿Variedad? Más bien, todo lo contrario.

De pobres campesinos a campesinos pobres

¿Una agricultura que beneficia al campesino? ¿Dónde? La agricultura industrial está pensada por y para el agronegocio y en detrimento de aquellos que siempre han cuidado y trabajado la tierra. Sino, ¿cómo se explica que en Europa cada día más de mil explotaciones agrarias tengan que cerrar? Así lo dice la Coordinadora Europa de La Vía Campesina. O, ¿que en el Estado español únicamente el 4,3% de la población activa se dedique a la agricultura? La respuesta es fácil: a la hora de vender comida, quien menos gana es aquel que la produce.

El diferencial entre el precio que se paga al agricultor en el campo y el que nosotros pagamos en el supermercado continúa subiendo. Hoy, el coste del producto alimentario de origen a destino se multiplica de media por 4,52. La diferencia porcentual entre lo pagado en la huerta y el “súper” por alimentos como el calabacín, el repollo y la berenjena es de 950%, 808% y 717% respectivamente, según el Índice de Precios en Origen y Destino. Hemos pasado de los pobres campesinos a los campesinos pobres.

¿Seguridad alimentaria?

Afirman que la comida nunca había sido tan segura. Pero entonces, ¿cómo se explican los escándalos alimentarios que nos sacuden día sí día también? Desde las vacas locas, pasando por el pollo con dioxinas hasta los productos con carne de caballo donde se suponía solo había vacuno. No tenemos ni idea de qué nos llevamos a la boca.

Al mismo tiempo, las dolencias vinculadas a aquello que comemos no han hecho sino aumentar. Las “enfermedades occidentales”, como la obesidad, la diabetes, los problemas cardiovasculares y el cáncer resultado de una “dieta occidental”, altamente procesada, con mucha carne, grasa y azúcar añadido son, tristemente, la mejor prueba. Somos lo que comemos. Las consecuencias de una agricultura y una alimentación “adicta” a los agrotóxicos, los transgénicos y los aditivos varios son claras.

¿Que el sistema agrícola y alimentario es el mejor de los posibles? Por favor, que no nos vendan la moto.

Esther Vivas
(Fuente: Público.es)

LA RED PEDÓFILA EN LA CÚPULA DE LOS E.E.U.U.


Este es un documental que Discovery Channel iba a lanzar en 1994, pero que nunca llegó a ver la luz debido a la presión de políticos, banqueros y líderes religiosos, quienes evitaron a toda costa que su transmisión para luego comprar sus derechos y recoger todas las copias existentes y destruirlas.

El documental desapareció, y una única copia (de mediocre calidad) fue salvada por un senador amigo de Jhon DeCamp (el autor del documental) para ser luego difundida por Internet.

El documental trata sobre el círculo cerrado de pedofilia que algunos políticos americanos solían frecuentar en Omaha, Nebraska, EEUU, y que fue conocido como el caso "del encubrimiento Franklin". El video presenta acusaciones tapadas y relatos verídicos de casos reales de orgías pedófilas en las que participaban políticos de alta alcurnia.

domingo, 23 de noviembre de 2014

UNA NOVELA ESCRITA EN 1969 PREDIJO EXACTAMENTE EL MUNDO ACTUAL



El libro contiene casi una veintena de predicciones increíblemente acertadas sobre el mundo actual, como la irrupción de China como primera potencia mundial, la unión de toda Europa bajo la bandera de la Comunidad Europea, las relaciones a través de la red y el uso de imágenes como avatares, los vehículos eléctricos, la bancarrota de Detroit, la TV por satélite y el pay-per-view, las campañas contra el tabaco y la legalización de la marihuana… Incluso la elección de un presidente llamado OBOMI

Esta es realmente una extraña historia que comenzó en 1969, cuando un popular novelista de ciencia ficción, John Brunner , escribió uno de sus más famosos libros, llamado “Stand On Zanzibar”.

Lo que es interesante en esta vieja novela es que tiene muchos eventos muy similares, tanto político, como económico, personajes y avances tecnológicos, como los de hoy en día.

El mundo que describe Brunner sobre Zanzibar se sitúa en el año 2010, y esto nos permite hacer una comparación punto por punto y maravillarnos con la asombrosa habilidad novelistica de John Brunner para anticipar la forma del mundo por venir.De hecho, su visión del año 2010 hasta incluye un dirigente popular llamado Presidente llamado OBOMI

Aquí están algunas de sus más increíbles predicciones que aparecen en el libro:

(1) Actos aleatorios de violencia por parte de personas locas, a menudo tienen lugar en las escuelas, una plaga que azota la sociedad de Stand on Zanzibar.

(2) La otra fuente importante de inestabilidad y violencia viene de los terroristas, que ahora son una gran amenaza para los intereses estadounidenses, y llegan incluso a atacar edificios dentro de los Estados Unidos.

(3) Los precios se han multiplicado por seis entre 1960 y 2010 debido a la inflación. (El aumento real de precios en Estados Unidos durante ese período fue siete veces mayor, pero Brunner estuvo cerca.) 

(4) El rival más poderoso de EE.UU. ya no es la Unión Soviética, sino China. Sin embargo, gran parte de la competencia entre los EE.UU. y Asia se juega en la economía, el comercio y la tecnología en lugar de la guerra abierta.

(5) Los europeos han formado una unión de naciones para mejorar sus perspectivas económicas y su influencia en los asuntos mundiales. En asuntos internacionales, Gran Bretaña tiende a alinearse con los EE.UU., pero otros países de Europa se muestran críticos con las iniciativas estadounidenses.

(6) África aún va por detrás del resto del mundo en el desarrollo económico, e Israel sigue siendo el epicentro de las tensiones en el Oriente Medio. (Como hoy día.)

(7) Aunque algunas personas todavía se casan, muchos miembros de la generación más joven ahora prefieren a corto plazo conexiones sin compromiso a largo plazo.

(8) Estilos de vida homosexuales y bisexuales se han vuelto dominantes, y los productos farmacéuticos para mejorar el rendimiento sexual son ampliamente utilizados (e incluso anuncian en los medios de comunicación).

(9) Muchas décadas de acción y lucha por las igualdades raciales han llevado a gente de color a posiciones de poder, pero las tensiones raciales todavía persisten en lo más profundo de la sociedad. 

(10) Los vehículos de motor funcionan cada vez más con pilas de combustible eléctricas. Honda (conocido principalmente como un fabricante de motocicletas cuando Brunner escribió su libro) es un importante proveedor, junto con General Motors.

 (11) Sin embargo, Detroit no ha prosperado, y es casi un pueblo fantasma por todas las fábricas cerradas. Sin embargo, un nuevo tipo de música – con un extraño parecido con el actual movimiento techno de Detroit de la década de 1990 – ha surgido en la ciudad.

(12) Canales de noticias de televisión se han vuelto global gracias a los satélites.

(13) Sistemas de tv permiten a la gente ver programas de televisión de acuerdo a su propio horario.

(14) Sistemas de entretenimiento a bordo de los aviones ahora incluyen programas de video y noticias accesibles en pantallas individuales en cada asiento.

(15) Las personas dependen de los avatares para representarse a sí mismos en las pantallas de vídeo – Brunner lo llama así a estas imágenes, que pueden parecerse a usted o tomar otro aspecto según lo seleccione el usuario”.

(16) Los documentos informáticos se generan con impresoras láser.

(17) Una reacción social y política ha marginado el tabaco, pero la marihuana ha sido despenalizada.

(Fuente: http://agenciaeternity.com/)

SEGÚN UN ESTUDIO DE PRINCETOWN, E.E.U.U. YA NO ES UNA DEMOCRACIA REAL



Preguntándose “quien realmente hace las reglas” los investigadores Martin Gilens y Benjamin I. argumentan que durante las últimas décadas el sistema político de Estados Unidos se ha transformado poco a poco de una democracia en una oligarquía, donde las élites ricas ejercen más poder.

Usando datos extraídos de más de 1.800 iniciativas políticas distintas entre 1981-2002, los dos concluyen que los individuos ricos, bien conectados en la escena política ahora dirigen el rumbo del país, sin tener en cuenta o incluso en contra de la voluntad de la mayoría de los votantes.

“El punto central que se desprende de nuestra investigación es que las élites económicas y los grupos organizados que representan intereses empresariales (léase lobbies) tienen efectos sustanciales en la política del gobierno de Estados Unidos”, escriben, “mientras que los grupos de interés de masas y los ciudadanos comunes tienen poca o ninguna influencia”.

Como ilustración, Gilens compara las preferencias políticas de los estadounidenses en el percentil 50 de ingresos a las preferencias de los estadounidenses en el percentil 90, así como los principales grupos de presión o de negocios. Ellos encuentran que en el gobierno, -ya sea republicano o demócrata- sigue más a menudo a las preferencias de este último grupo en lugar del primero.

Las investigaciones señalan que esto no es un nuevo desarrollo causado por, por ejemplo, las decisiones recientes de la Corte Suprema que permite más dinero en la política. A medida que los datos se remontan a la década de 1980, sugieren que esta ha sido una tendencia de largo plazo, y por lo tanto es más difícil para la mayoría de la gente percibirla, por no hablar de revertirla.

(Fuente: http://talkingpointsmemo.com/; visto en http://tonyfdez.blogspot.com.es/)

¿QUIÉN ES TU DUEÑO?


sábado, 22 de noviembre de 2014

ASÍ ADOCTRINA LA COALICIÓN DE CREADORES E INDUSTRIAS DE CONTENIDOS A LOS NIÑOS




No hace falta ser un pedagogo titulado para saber que aquello que uno ha conseguido instalar en la mente de quien aún no ha llegado al uso de razón va a permanecer allí durante toda su existencia. Esa es la razón de que los promotores de ideologías varias tengan a los niños por sus víctimas más obvias. Es algo de lo que los defensores de la "cultura de pago" han asumido bien, como muestra el video que enlazo más arriba, y que presenta una campaña propagandística de adoctrinamiento neo-liberal a la que calificar de "repugnante" es quedarse corto. Los "argumentos" que expone son de una pobreza intelectual que produce sonrojo, pero es que la simplificación siempre ha sido el truco número uno de los fanáticos.

¿Quienes integran esta llamada "coalición" de mercaderes buscando legitimidad? La misma tropa cuyas siglas han quedado tan desacreditadas que necesitan cambiarlas cada cierto tiempo para que no se les vea el plumero: Promusicae, SGAE, Fap, ... (por cierto, ¿cómo presentan a la FAP a los medios anglosajones sin provocar el descojono colectivo? Porque no estaría de más comprobar que hay siglas que tienen traducciones, digamos, "comprometidas").

El caso de la SGAE ha sido tan sangrante que temo aburrir al lector recordándolo: se trata de una sociedad privada a la que el ejecutivo permite ejercer una recaudación abusiva y antijurídica, sus métodos de recaudación no han tenido nada que envidiar a la extorsión de la "Cosa Nostra", su cúpula gestora de los "gloriosos" tiempos de Teddy Bautista (¡qué gran Judas!) se encuentra procesada por apropiación indebida, su sucesor, Antón Reixa, fue defenestrado después de denunciar incompatibilidades en al menos 11 de los 39 miembros de la junta directiva, ...

La voracidad de la SGAE quedó de manifiesto cuando el Tribunal de Justicia de la U.E. declaró ilegal la aplicación del canon sobre soportes digitales que aquélla cobraba indiscriminadamente, y en virtud del cual cualquiera que grabase sus fotos del verano en un CD virgen, tenía que abonar una tasa "preventiva" sobre su precio a los espabilados éstos. ¿Quién roba a quién, señores?

Eso sí, el lloriqueo de quienes hablaban en nombre de los "creadores de cultura", benefactores de la humanidad de la talla de Ramoncín o Alejandro Sanz, alias "vivo en Miami para pagar menos impuestos", era lanzado a los cuatro vientos por los "mass-media", demostrando una vez más la máxima de que "si quieres oprimir a alguien, empieza por decir que la víctima eres tú". ¡Pobrecitos!

No estaría de más contar esas "cosillas" a estos niños tan motivados a los que sus propios educadores corrompen anteponiendo el amor al dinero al valor del compartir. Como el contarles que hay creadores que regalan su obra en Internet sin contar con ninguna recompensa económica. O recordarles que compartir contenidos todavía es legal en España mientras no exista ánimo de lucro.

Ver al monitor de "Defiende nuestro negociazo nuestra cultura" jugando a recompensar a un pequeño "creador" con cinco euros sin aclarar que eso es un mínimo porcentaje de lo que se lleva una industria que no crea nada, sino que parasita el proceso, es decir, jugando con una verdad a medias, produce asco genuino. Ante la mentalidad infantil ocultar esa verdad es mentir. Como lo es ocultar que donde los músicos obtienen mayores porcentajes de beneficios es en los conciertos y actuaciones, de los cuales a veces la difusión musical gratuita por Internet -así lo han entendido y puesto en práctica muchos- es la mejor promoción. Pero, claro, el modelo de negocio de los dinosaurios de la "coalición" sigue siendo propio del siglo pasado, y el esfuerzo de crear modelos de distribución más acordes con la nueva realidad -esfuerzo que sí se ha emprendido en el mundo anglosajón, veánse Spotify, Netflix, Pandora, etc.- debe resultar poco menos que inimaginable para estas "luminarias". Al parecer solo llegan a la idea de catequizar a la infancia en las bondades del sistema capitalista, de la cultura con "copyright" y de las verdades "oficiales" sin derecho a réplica.

Por supuesto, de la cultura como derecho, ni una palabra. El negocio manda.

(posesodegerasa)