jueves, 2 de abril de 2015

AYAHUASCA, LA MEDICINA DEL ALMA



“Cuanto más aptos somos para hacer consciente lo inconsciente, más grande es la cantidad de vida que integramos”. Carl G. Jung

Acaba de cumplirse el tercer aniversario de un hito fundamental para la difusión de la medicina chamánica en nuestro mundo: la sentencia por la cual un tribunal en Chile determinó que la ayahuasca no es una sustancia perjudicial para la salud. Al contrario, este compuesto puede ser altamente benéfico para el bienestar del ser humano. Un misterio se revela en esta planta medicinal que, como una liana metafísica, une al cielo con la tierra, al alma con el cuerpo y a la mente consciente con el inconsciente.

Realizar una ceremonia con ayahuasca le pudo haber costado a una pareja 7 años de prisión. Por suerte César Ahumada Lira, de 42 años, y a su pareja, Danae Dimitra Saenz, de 41, fueron absueltos por el IV Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Santiago, en Chile.

“El tribunal adquirió la convicción de que lejos de constituir un peligro para la salud pública, la conducta desarrollada por los imputados ha reportado importantes beneficios para múltiples personas, varias de las cuales relataron en el estrado sus experiencias”, señala el documento jurídico dado a conocer a la agencia EFE.

El caso marcó un importante antecedente en el uso de esta poderosa medicina psicodélica, que por milenios ha sido parte de la cosmogonía de los índigenas del Amazonas y que en la actualidad parece ser una de las alternativas más interesantes para acabar con adicciones a drogas duras, depresiones crónicas e incluso para el tratamiento del cáncer.

La ayahuasca o “soga del muerto” es el resultado de la cocción de dos plantas, la liana Banisteriopsis caapi (la cual actúa como inhibidor enzimático) y una planta que contiene DMT (generalmente se usa la planta conocida como chacruna psychotria viridis).

Los jueces señalaron en su día que la legislación chilena no prohíbe el cultivo de estas dos plantas y que tampoco la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes fiscaliza los brebajes obtenidos de ellas. Lo que está prohibido es el consumo de DMT (dimetiltriptamina), al menos en su forma sintética (DMT, que se encuentra de manera natural en el cerebro humano).

En los últimos año el consumo de ayahuasca ha aumentado de manera exponencial en todo el mundo, hasta el punto de que incluso el personaje de Jennifer Aniston consume este brebaje sagrado en una reciente comedia romántica hollywoodense, "Wanderlust".

En internet se pueden conseguir algunas de las numerosas plantas con las cuales se puede preparar la ayahuasca de manera legal, esto también ha contribuido a su popularidad. Sin embargo, las personas que viven en o se han acercado a la milenaria tradición de la medicina ayahuasquera (icareros, chamanes y curanderos) advierten que la preparación de la ayahuasca sin el debido protocolo y su consumo sin un contexto sagrado puede ser peligroso, o al menos carecer de la potencia cuasi-divina que el brebaje logra comunicar (una relación de intercambio de información que tiene su propio campo morfogenético). Asimismo, algunos de los indígenas para quienes la ayahuasca es parte consustancial de su visión del mundo –”el internet de los índigenas”, “la TV de la jungla , ha sido llamada localmente) se ven forzados a tener que recorrer grandes distancias para cortar las plantas sagradas, las cuales antes estaban a la mano, pero que ahora su comercialización hace difíciles de alcanzar.

El hallazgo de la combinación de estas dos plantas –sin la liana el DMT no es activo oralmente– está envuelto en una aura mítica, en la cual incluso se habla de que fue el jaguar el que enseñó al chamán este divino combo. Más allá de las diferentes historias sobre el origen del brebaje, llama la atención la claridad medicinal de los indígenas del Amazonas para descubrir la interacción de estas dos plantas sin conocimientos científicos, algo que bajo una dinámica de prueba y error podría tardar decenas de miles de años.

Quizás no se equivoca el Dr. Jeremy Narby, quien en su libro de investigación The Cosmic Serpent, presenta la teoría de que los chamanes del Amazonas son capaces de comunicarse con las plantas a nivel molecular y obtener información que de otra forma sería casi imposible de obtener. Tal vez es el mismo ADN, las serpientes informáticas de nuestra propia esencia, el que reveló la medicina de la ayahuasca. Por otro lado el ser humano es capaz de secretar por sí sólo la sustancia activa de la ayahuasca (una especie de puerta fractal de la muerte): quizás nuestro DMT en algún momento empujó para activar su espejo en la naturaleza.

La razón fundamental de la popularización de la ayahuasca es ineliduble para quien ha podido presenciar sus efectos y ha podido dar seguimiento a los resultados terapéutico: estas plantas, en la divina alquimia nativa, significan una de las medicinas más poderosas que ha encontrado el hombre, una medicina integral, psicodélica en el sentido que tiene esta palabra de sacar a la luz la mente. Esto es lo que los guías ceremoniales llaman “el trabajo”; la ayahuasca al revelar el contenido del inconsciente y dotar al celebrante de una inusitada claridad y energía, también lo enfrenta a un desafío: aquello que Carl Jung llamaba “la sombra”, el reverso de nuestra mente del cual huimos por no encontrarlo placentero y en conformidad con lo que pensamos “debemos ser”. Ver lo que popularmente se conoce como “nuestros propios demonios” con la lucidez y la capacidad energética que brinda la ayahuasca puede ser una bendición, precisamente porque en esa instancia podemos aceptarlos o incluso operar sobre ellos desde la más amplia profundidad (reprogramando nuestros circuitos neurales). Y en algunos casos, a través de ese “trabajo” transparente con los procesos mentales atávicos es posible precipitar una sanación integral, ya que muchas de las enfermedades que padecemos son somatizaciones de una cauda, un karma o una carga mental.



“El hombre es un portal al que uno entra desde el mundo exterior de los dioses, demonios y almas hacia el mundo interior, de lo grande a lo pequeño. Pequeño e insignificante es el hombre; uno lo deja atrás pronto, y entra entonces otra vez al espacio infinito, del microcosmos, a la vasta eternidad interior”, escribió Carl Jung en su texto Siete Sermones a los Muertos. Yo conjeturó que la ayahuasca entreabre, al menos, este portal entre el hombre y la dimensión espiritual de los dioses y los arquetipos. Un psicoducto entre la estructura primordial de la realidad –la región que David Bohm llamó la Totalidad Implicada– y el mundo que experimentamos con los sentidos ordinariamente. Vemos ahí, en los diamantes abiertos de la dimetiltriptamina, las ideas, la geometría, el lenguaje del cual el mundo es una re-presentación. Como si pudieramos ver una mesa y en vez de ver la madera, vieramos la órbitas atómicas girando y ahí mismo una serie de símbolos flotando (cual código informático), los cuales le dotan su existencia. La impresión que surge es que la mente es un constituyente mucho más básico que la materia. En Ka, Roberto Calasso, explica este identidad entre el mundo y la mente, tal vez aquello que hoy llamamos tiempo-espacio no sea más que la manifestación local de la mente no-local:

“Sólo el Sí (atman) era esto (idam, el mundo) en el origen. No había otra cosa que parpadeara”. No sabemos bien, no hay forma de saberlo, qué es el atman, que cosa es el Sí, pero al menos, tenemos aquí un indicio. Parpadea sólo lo que tiene consciencia, sólo lo que alberga una mente. Por eso “esto”, es decir el mundo, fue la mente antes de ser llamado “el mundo”.

El psiconauta ayahuasquero Arnaldo Quispe recuerda a Jung en esta introducción psicologista a la liana cósmica, medicina de la apertura dimensional:

La ayahuasca (banisteriopsis caapi) es una planta, que una vez ingerida permite la apertura del canal del inconsciente, entrando en juego factores que normalmente no corresponden a un órden lógico. Así mismo, es una planta milagrosa que permite conectarse con el inconsciente, con ese universo perdido, ilógico y sede del gran complejo informativo original, por esa razón es considerada como una planta “puerta” que permite el paso de una realidad a otra paralela, a la gran realidad universal; con la planta madre se logra tocar y atravesar la puerta de una dimensión a otra y se logra explorar las profundidades del inconsciente sin desligarse del canal consciente. Por increible y absurdo que parezca en estado de “trance” con ayahuasca, la persona mantiene un estado de vigilia reducido. Esa conexión es la que permite después regresar del viaje emprendido. La madre planta como se conoce a la ayahuasca, permite recorrer esa dimensión inconsciente sin perder de vista la realidad en que uno vive. El viaje no es total. Pareciera una suerte de “psicosis” de gabinete, en donde uno se da cuenta de su locura y logra tener el poder de suspender el estado de trance a voluntad. Lo inconsciente representa el ingreso en el nuevo mundo, donde no hay tiempo, espacio, ni órden lógico, muy similar al sueño. El material inconsciente olvidado parece desconocido, pero es real en la otra dimensión y ver implica integrar éstos elementos perdidos muy íntimos, que luego fortalecerán el mecanismo de curación desde el interior: “Darse cuenta de un mundo en donde no hay sentido, es darle sentido a un mundo del cual uno no se da cuenta”. Las personas tienen un rol dentro del más allá, el recorrido es largo, estimulante y enriquecedor sobre esas fuentes de información original.

Es decir, el estado de la ayahuasca es similar a un sueño lúcido: tenemos acceso al contenido de nuestro inconsciente que desfila en un río de imágenes y símbolos (el tejido holográfico de nuestra película psíquica) pero mantenemos cierta consciencia de que estamos siendo testigos, de que somos el observador, de esas imágenes profundas que de alguna manera son el álgebra de nuestro ser.

Para concluir me gustaría evocar aquella frase memorable de James Joyce, dicha por el arquitecto del laberinto (de la psique colectiva) Stephen Dedalus, que tanto citaba Terence Mckenna: “La historia es una pesadilla de la cual estoy intentando despertar”. La historia es una pesadilla, la historia colectiva que se entrelaza con nuestra historia personal, en gran medida porque es condicionante, nos hace herederar todos los miedos, traumas y hábitos de una cultura y los miedos, traumas y hábitos de un linaje particular. Generalmente ni siquiera tenemos conciencia de que estamos inscritos en este flujo onírico de la historia –que por nuestra mente fluyen todas las mentes, quizás con mayor influencia aquellas más cercanas. Por esto Mckenna celebraba tanto el acto de conciencia de Dedalus: darse cuenta de que somos un sueño colectivo. La ayahuasca es particularmente aguda en este sentido: hace lúcido el proceso mental inconsciente que configura la realidad. Este sueño (la historia) es una pesadilla porque no tenemos control y avanzamos hacia la muerte. Pero cuando estamos teniendo una pesadilla y descubrimos que estamos soñando, algo ocurre, la pesadilla y el temor que genera se disuelve en su irrealidad, en su insignificancia, y en esa conciencia podemos observar el sueño sin temor, sin identificarnos con lo que vemos y posiblemente controlarlo para que sea como queramos. Me parece que la ayahuasca desnuda la estructura pesadillesca de nuestra mente –donde circulan los demonios pretéritos de nuestra sombra– pero al hacerlo en un estado en el que vuelve lúcida esta pesadilla (este peso histórico), tiene la facultad de despojar a la imponente estructura de nuestra mente de su fuerza habitual (que en un simulacro parece inamovible). Y por otro lado al también ofrecer visiones de una luminosa realidad subyacente –aquella de las formas primordiales– nos permite colocar nuestros procesos mentales en su justa dimensión, darles menos importancia, tratarlos como brisas en la superficie del océano.

Hacer lúcida la pesadilla de la historia, significa también despertar y escapar de la línea del tiempo. Un despertar que mantiene las armas del sueño; la imaginación y la potencia de crear con la mente, desvelando los jardines interdimensionales que se ocultan más allá del tiempo. Un sueño lúcido en su máxima extensión fusiona la vigilia con la duermevela, la consciencia con la inconsciencia y, también, la vida con la muerte en un diáfano continuum que es una crisálida al interior del Ojo que Todo lo Ve, Horus-Hradecaksus, el Ojo del Estanque, el Ojo del Resplandor en el Agua. Tal vez este sea el secreto de la ayahuasca y del DMT, en el asiento de la glándula pineal: las alas irisadas de la serpiente.

Alejandro Martínez Gallardo
(Visto en Pijamasurf)

CHEMTRAILS, CONSPIRACIÓN EVIDENTE


EL MESÍAS DEL CÉSAR (3ª parte)




El exhaustivo trabajo de Joseph Atwill demuestra que, sin lugar a dudas, Josefo manipulo las fechas de los eventos para crear la impresión de que las profecías de Daniel se cumplieron en el siglo I dC. De este modo, Josefo, accidentalmente o no, siempre desde un contexto histórico ficticio establece que Jesús, es el Mesías que Daniel había profetizado.

Los autores de los Evangelios también insertan numerosos paralelismos con la vida de Moisés en la historia de Jesús con el fin de hacer que parezca que él era, al igual que Moisés, el fundador de una nueva religión, divinamente inspirada. Josefo ligada su historia a este tema al establecer el fin de la guerra con los Judíos cuarenta años después de la resurrección de Jesús. Al hacerlo, creó la impresión que las profecías del cristianismo se habían cumplido cuarenta años después, del mismo modo como los judíos vagaron por el de cierto luego de la pascua original. Sólo mediante la conclusión de la guerra en esa fecha, el quince de Nisán, 73 CE, Josefo podría hacer "cumplir" tanto el ciclo de siete años de tribulación imaginado por Daniel y la duración precisa de la guerra y completado la creación de reflejo de la cristiandad de los acontecimientos posteriores a la Pascua original. El doble enlace entre los Evangelios y la Guerra de los judíos demuestra que los paralelos se crearon deliberadamente porque dos autores independientes no podrían haber registrado una combinación de profecías y fechas tan precisas por casualidad.



La reveladora lectura combinada de la guerra de los judíos de Flavio Josefo con los evangelios de Jesús es quizás la prueba más clara del origen del cristianismo Flaviano. Esto se debe a que la historia fue diseñada para ser una manera de probar más allá de toda duda que la creación de los Evangelios como una sátira, y esta sátira fue la verdadera intención de sus autores. Esta prueba también tiene la ventaja de ser, si es incorrecta, tan fácil de refutar. Este trabajo queda abierto a la evaluación y examen de otras disciplinas. Los expertos en probabilidad pueden confirmar o negar las conclusiones de este trabajo y la verdad saldrá a la luz.

Según Joseph Atwill, el propósito de su trabajo no fue una crítica a la fe de los cristianos contemporáneos. Sino presentar sus hallazgos a fin de entregar luz sobre el origen del antisemitismo y la base de estructura moral de las sociedades occidentales.



Es evidente que algunos encontrarán las conclusiones de este devastadoras o controversiales. Al mostrarnos como los símbolos que se pensaron por tanto tiempo basados en el amor cristiano puede en realidad ser imágenes de la conquista romana. Incluso la creencia de que nuestra cultura es judeocristiana puede ser incorrecta, ya que en realidad puede ser completamente influenciada por la filosofía y religión romana.

También es difícil aceptar que tantos estudiosos hayan ignorado las evidencias dejadas por los creadores de la cristiandad para informarnos del verdadero origen de la religión. Si bien muchos de los puzzles son difíciles de ver y resolver, es simplemente increíble que nadie se ha dado cuenta hasta ahora como la campaña de Tito tenía un esquema conceptual paralelo al ministerio de Jesús. Esto no es una cosa tan difícil de ver y debería haber sido descubierta hace siglos.

Aunque el cristianismo puede haber comenzado como una broma cruel, se ha convertido en la base de gran parte del progreso moral de la humanidad. Joseph Atwill presenta su trabajo con gran ambivalencia, pero la verdad es un todo, y ninguna parte debe quedar oculta. Durante la agitación que está a punto de descender, todos debemos recordar las palabras de Jesús: "Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres."

(Fuente: Leonardinsky)

miércoles, 1 de abril de 2015

MONJE BUDISTA ENSEÑA A NO SUFRIR POR LAS OPINIONES AJENAS



La mayoría de las personas se guían por las presiones sociales: somos animales políticos y el colectivo resuena en nuestro interior. Esto es algo natural, siendo parte de una especie cableada para buscar la aprobación y la seguridad que brindan los signos de confort social: las sonrisas, los asentimientos, los gestos de simpatía. Sin embargo, esto a veces nos puede llevar a un infierno interno o a una parálisis enajenante en la que nuestros actos y pensamientos son determinados por nuestra preocupación por cómo serán recibidos por los demás.

En una conferencia con el monje budista vietnamita Thich Nhat Hanh, una niña se atrevió a preguntarle sobre la enorme influencia que los demás ejercen en nuestra vida psíquica. “Cuando alguien habla bien de mí me siento feliz, cuando alguien habla mal de mí me siento infeliz”. Esto es problemático porque nos deja como veletas de las opiniones externas y nos hace completamente dependientes de factores que no podemos controlar.

Thich Nhat Hanh, quien también es poeta, explica que para escapar de esta tiranía de los juicios ajenos, es importante explorar profundamente la propia conciencia y encontrar una epifanía (“insight”), esa medula de certidumbre, (que tal vez alguien identificaría con el alma) Y desde esa profundidad moverse.

Ten fe en ti misma. Si vemos las cosas profundamente, las entenderemos… y [así] encuentras ese insight, lo que te da confianza en ti misma–encuentras la paz respirando y crees en ello… practicas respiración consciente y sabes, por tu propia experiencia, que eso te ayuda, así que las opiniones de las otras personas no te hacen abandonar esa creencia… te das cuenta también que la noción de la belleza difiere entre cada persona… son sólo nociones y opiniones, cada quien piensa distinto… pero sabes que eres una flor en el jardín de la humanidad, perteneces al reino de dios como cualquier cosa… eres la continuación de esta belleza y las opiniones de los demás no te afectan… Puedes así cultivar la semilla de la compasión en ti y saber que tienes un valor.

El monje vietnamita, le cuenta una historia sobre lo que le ocurrió en la guerra, cuando en su pueblo decidieron no tomar partido entre los bandos en conflicto:

Pensaban que éramos estúpidos porque no tomamos un partido, si tomas algún partido al menos te protegerá uno de ellos, pero si crees que tu camino es la compasión, sigues adelante… muchos pensaban que éramos comunistas, otros pensaron que éramos proamericanos, pero de todas maneras continuamos con nuestro camino, porque creímos en nuestros valores.. si continuas así serás como una montaña que no puede ser asaltada por las opiniones, así que buena suerte.

En otras palabras, Thich Nhat Hanh señala que la clave es creer en ti mismo y practicar la compasión, habiendo descubierto la belleza del mundo del que somos parte.



(Fuente: Pijamasurf)

POR QUÉ "YO" SOY "YO"



“Ich bin meine Geschichte” (“Im lauft der Zeit”, Wim Wenders, 1975)

El film, una “road movie” al estilo del cine independiente norteamericano con evidentes resonancias de Monte Hellman, está rodado en blanco y negro. Un hombre taciturno y retraído (Bruno Ganz) recorre las interminables autopistas de Alemania haciendo auto-stop en pos de visitar a su padre, con el que una vez más intentará, con más resignación que ánimo, comunicarse en la que puede ser la última ocasión de hacerlo. Un camionero “hippy” (Rudiger Vogler) que suministra repuestos a diversas salas de proyección cinematográfica se detiene a recogerle. Tras varios minutos de silencioso trayecto, el anfitrión de circunstancias intenta romper el tenso silencio y le pregunta “¿Quién eres?”.

El autoestopista, como si hubiera esperado esa excusa, da rienda suelta a una insólita verbosidad, y comienza a narrar las circunstancias de su nada apasionante existencia. Arrepentido de su pregunta, el camionero intenta cortarle con un descortés “Te he preguntado quién eres, no te he pedido que me cuentes tu historia”, a lo que el interpelado contesta, lapidario: “Soy mi historia”.

Desde la última fila de la sala en que se proyecta la película, el fantasma de José Ortega y Gasset asiente, filosófico (¿aplauden los fantasmas?).

La frase con la que el autoestopista contesta al camionero contiene la única respuesta adulta posible al enigma de la identidad: nuestra vida es una línea de tiempo absolutamente única y personal que nos singulariza. En los recuerdos se dan cita muchas personas, pero la trama esencial no es compartida con nadie: incluso dos hermanos gemelos viven su propia historia diferenciada.

No podemos pensarnos ajenos a algo tan íntimo como nuestros recuerdos: son el soporte de lo que somos. Vivimos mirando hacia adelante sostenidos por lo que existe detrás, un pasado que nunca pasa del todo, porque sin su presencia no podemos sostenernos o, al menos, sostenernos  tal como nos pensamos. Somos, esencialmente, lo que hemos sido.

El pasado es tan irrevocable que tenemos que modelarlo para aceptar su presencia. Las certezas en que nos sitúa, a veces agobiantes, son el molde que define nuestra realidad. Como escribió Kierkeegard, vivimos hacia adelante, pero comprendemos retrospectivamente. Por eso, el pasado puede ser tanto una carga como un pedestal, una suma de conflictos que solucionar o un asidero que nos sostiene.

Por no divagar, vuelvo a la única respuesta que concibo a la pregunta sobre qué me hace ser “yo”: la historia que vivo, mi biografía, que no solo es mía y de nadie más, sino que me va modelando, definiendo, esculpiendo …

Toda historia comienza con la fórmula “Érase una vez ...”. La mía también a los ojos de quien asiste a ella. Solo que yo no puedo usar de forma coherente la fórmula “Érase”, porque ese “se” impersonal me sacaría del lugar que me corresponde: el de protagonista (o tal vez de víctima, pero ésa ya es otra cuestión), …

Para mí, mi historia empieza con un “érame” que puede chirriar sintácticamente, pero que solo yo puedo enunciar legítimamente.

“Érame una vez que entré en el gran drama de la humanidad, invitado por unos padres acogedores, y que me hallé de pronto inmerso en una realidad que me desbordaba, cuyas reglas, al principio ignotas, tuve poco a poco que ir deduciendo ...”.

El resto, donde -por cierto- no faltarán ni lugares comunes ni momentos aburridos, detallaría lo que, entre infinitas posibilidades, ha sido una línea de conciencia (presente) convertida en memoria (pasado) que apunta como una flecha al porvenir.

Ése soy yo: un hilo sensible y consciente que atraviesa millones de hilos en un telar infinito, enredándose a veces en alguno de ellos, pero sin romperse por ahora.

Esa posición que convierte una de tantas historias en MI HISTORIA va a mantenerse hasta mi último día. Nadie puede arrebatarme ese lugar: no puedo dejar de ser “yo”. Por suerte o por desgracia (ésa es también otra cuestión). Así que no le diré a nadie “Ponte en mi lugar”, jugando con una metáfora que es, en realidad, un imposible metafísico.

No hay otra subjetividad a la que yo tenga acceso, ni posibilidad de que nadie me expropie la mía.

Mi “yo” es mi santuario.



(posesodegerasa)

TODO ESTÁ CONECTADO: EL AMAZONAS DEPENDE DEL SAHARA




La biosfera es una red de complejas relaciones e interdependencias, a veces insospechadas. Así, desierto y selva no se nos muestran como opuestos, sino como complementarios.

La selva tropical del Amazonas y el desierto del Sahara parecen ser los grandes opuestos en cuanto a la vida que albergan: uno profuso, “el pulmón de la tierra” y también la “farmacia del planeta” y el otro el desierto más grande del planeta, con condiciones inhóspitas para la vida. Sin embargo, el Sahara es indispensable para que el Amazonas pueda llenar la biósfera de oxígeno y diversidad. Aquello que es más arido es lo que mantiene aquello que es más húmedo.

Científicos de la NASA han utilizado el satélite Calipso para mostrar un fenómeno que ya era conocido, la distribución de polvo del desierto del Sahara que viaja en corrientes atmosféricas hacia el Amazonas. Masivas nubes de cerca de 182 millones de toneladas de polvo se generan en la depresión Bodélé, localizada al noroeste del lago Chad, cada año –esto es el equivalente a 69o mil camiones llenos de polvo. Este polvo mineral está compuesto de microorganismos que contienen fósforo, un nutriente vital para el crecimiento de las plantas. Se calcula que alrededor de 27 millones de toneladas de polvo viajan todos los años al Amazonas depositando cerca de 22 mil toneladas de fósforo en la selva, de esta manera reabasteciendo de minerales traza y oligoelementos al Amazonas y manteniendo el ciclo de la vida.

Este proceso es parte de una compleja autorregulación planetaria: cuando disminuye la lluvia en la región del Sahel, el siguiente año aumenta la distribución de polvo y viceversa. La interdependencia del ecosistema queda plasmada en un círculo vital ya que la selva tropical del Amazonas, a su vez, es la fuente primaria de partículas de aerosol y afecta de manera preponderante los ciclos biogeoquímicos, incluyendo el del carbón, manteniendo de esta forma una atmósfera capaz de sustentar la vida. Este caso también nos recuerda la gran cantidad de factores que se tienen que combinar para que la vida surja y permanezca en el planeta.

(Fuente: http://pijamasurf.com/)

martes, 31 de marzo de 2015

PERIODISTA DE CNN CONFIRMA QUE LOS GOBIERNOS PAGAN A LOS MEDIOS PARA QUE FALSIFIQUEN NOTICIAS



La periodista ganadora del Emmy, Amber Lyon, se ha convertido en una importante “whistleblower”, denunciando el aparato de propaganda de los mass media. Lyon renunció a CNN luego de que su reportaje sobre las atrocidades del régimen de Bahrein no fuera transmitido en CNN Internacional debido a presiones del gobierno de aquel país. La periodista se enteró luego de que Bahrein pagaba fuertes cantidades a CNN para que fuera presentado bajo una luz favorable.

El documental de Amber Lyon iRevolution había reportado las atrocidades en Bahrein, incluso había sufrido una detención y arriesgado su integridad. Este documental costó más de 100 mil dólares, una cantidad elevada en comparación con la mayoría de los reportajes periodísticos; pese a eso, no salió al aire. Habiendo visto en carne propia lo que ocurría en este país del Medio Oriente,

Lyon claramente notó que la cobertura que transmitía cotidianamente CNN era completamente falsa. Lyon cree que países como Bahrein pagan millones de dólares para mostrar contenido que es supuestamente objetivo y que no tiene una agenda política. Esto es algo que ocurre comúnmente: infomerciales para dictadores. Pero también para promover los nuevos movimientos en la estrategia geopolítica de E.E.U.U.

En el video de RT vemos cómo CNN edita los acontecimientos políticos para avanzar una propaganda bélica. Vemos la diferencia con la que se cubren los discursos de Benjamin Netanyahu y Mahmoud Ahmadinejad en la ONU, con un claro sesgo a favor del primer ministro de Israel. ”Me preocupa que se pastoree a los ciudadanos a un nuevo conflicto a través de coberturas selectivas… Ahmadinejad en realidad estaba diciendo que había caminos para la paz, pero esto fue omitido por CNN. A la vez se refuerza el mensaje prefabricado esto con películas como Argo que crean una propaganda bélica en favor de ciertos intereses”… Se trata de una retórica “que lleva a la guerra como ocurrió con el discurso de ‘armas de destrucción masiva’”, el cual se utilizó para lanzar la guerra contra Irak.

Los hechos que ha observado Lyon en CNN son la norma y no la excepción, como se puede comprobar también en nuestro país, con unas televisiones supuestamente privadas que siempre ejercen de correa de transmisión de los intereses del poder.



(Fuente: http://m.pijamasurf.com/)